19. Anticípese a las paradas y use el freno motor para ahorrar frenos y combustible

En lugar de ir pisando el freno cuesta abajo o al acercarse a los semáforos en rojo, cambie a una marcha más baja (en automáticos, use “L” o el modo manual) y deje que el freno motor ralentice el coche de forma natural. Esto reduce el desgaste de las pastillas de freno y recupera parte de la energía en lugar de convertirla en calor.
Una anticipación suave también mejora la economía de combustible al minimizar las frenadas bruscas. Los conductores expertos miran muy por delante, avanzan por inercia cuando es posible y combinan esto con un frenado ligero solo cuando es necesario. Sus frenos duran más y la conducción se siente más controlada y profesional.